Comida asiática

Qué vino tomar con comida picante

El picante merece reglas propias, porque el alcohol y el tanino juegan en contra: un vino muy alcohólico amplifica la sensación de ardor, y el tanino fuerte suma astringencia donde ya hay fuego.

La estrategia ganadora es buscar: fruta, frescura, alcohol moderado, taninos bajos y —la jugada maestra— un toque de dulzor. Un Riesling semiseco es el campeón mundial indiscutido del picante: su dulzor leve apaga el fuego y su acidez limpia todo lo demás. Le siguen el Gewürztraminer, los rosados frutales y los espumantes con algo de dulzor.

Evita: Cabernet, Syrah y tintos potentes de mucho alcohol. Tu lengua te lo va a agradecer.

Qué vino tomar con comida picante: la guía que sí funciona

Los vinos que tocan

La mejor opción

Riesling

La regla de oro del picante: dulzor leve + acidez alta + alcohol moderado. El Riesling semiseco cumple todo.

Sírvelo entre 7 y 10 °C

Conocer la cepa

Gewürztraminer

Maridaje excelente

El Gewürztraminer, amplio y especiado, es el segundo campeón del picante.

CuerpoCon cuerpo
AcidezMedia-baja

Sírvelo entre 8 y 11 °C

Rosado Frutal

Muy buena opción

Un rosado frutal y frío también refresca sin amplificar el fuego.

CuerpoLiviano
AcidezMedia
TaninosSuaves

Sírvelo entre 8 y 11 °C

Mejor no

No es prohibido, pero la ciencia del maridaje (y tu paladar) agradecen evitar estas combinaciones:

Tinto Potente

Mejor evitar

Alcohol alto + tanino firme = más ardor. Los tintos potentes son el peor enemigo del picante.

¿Quieres afinar más? Prueba el selector con esta comida más la ocasión y el clima: la recomendación cambia (y mejora).