Parrilla y asado

Qué vino tomar con asado (carne a la parrilla)

El asado es la catedral gastronómica chilena, y su vino natural es el tinto con estructura: el humo, la grasa y la caramelización de la carne a la parrilla son el escenario perfecto para Cabernet Sauvignon, Malbec, Syrah y Carmenère.

La clave está en el corte: un lomo vetado o una entraña con su grasa pide tanino firme (Cabernet, Syrah), mientras que un pollo a la parrilla o vegetales asados viven mejor con opciones más ligeras (Pinot Noir, Carmenère, incluso un rosado con carácter).

Y un consejo de sobrevivencia para asados largos: empieza con algo fresco para las longanizas y la espera —un País frío o un rosado— y guarda los tintos estructurados para cuando salgan los cortes nobles.

Qué vino llevar a un asado: guía por tipo de carne

Los vinos que tocan

La mejor opción

Cabernet Sauvignon

El humo, la grasa y la caramelización de la parrilla son el escenario natural del Cabernet Sauvignon.

Sírvelo entre 15 y 18 °C

Conocer la cepa

Malbec

Maridaje excelente

Malbec y asado son sinónimo en Sudamérica: fruta madura y taninos amables contra la brasa.

CuerpoCon cuerpo
AcidezMedia
TaninosFirmes

Sírvelo entre 15 y 18 °C

Syrah

Maridaje excelente

Las notas ahumadas y de pimienta del Syrah parecen hechas a medida de la parrilla.

CuerpoCon cuerpo
AcidezMedia
TaninosFirmes

Sírvelo entre 15 y 18 °C

Carmenère

Muy buena opción

El Carmenère es el tinto criollo del asado chileno: especiado, redondo y con identidad local.

CuerpoCon cuerpo
AcidezMedia
TaninosMedios

Sírvelo entre 15 y 17 °C

Tinto Potente

Muy buena opción

Regla de oro del asado: tinto con estructura. La brasa perdona poco a los vinos ligeros.

CuerpoMuy con cuerpo
AcidezMedia
TaninosMuy firmes

Sírvelo entre 15 y 18 °C

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