Fiestas Patrias es el maridaje nacional por excelencia: empanada de pino con Carmenère es la respuesta con más fundamento y más identidad que existe en Chile. La fruta especiada de la cepa abraza el pino, el comino y la cebolla como ninguna otra.
Para el asado del 18, sigue la lógica parrillera: tintos con estructura para los cortes, algo fresco para la espera. Y para las fondas, el País —el vino criollo histórico, servido frío— es la opción con más tradición y mejor precio del territorio nacional.