Primero lo legal: verifica que la playa permita consumo de alcohol —en muchas de Chile está prohibido. Dicho eso, si el plan es una cabaña o terraza frente al mar, las reglas del calor aplican con fuerza doble: vinos fríos, frescos y de cuerpo ligero.
Rosado seco, Sauvignon Blanc y espumante son el podio de la playa. Mantén la botella en cooler con hielo (no al sol jamás) y sirve en vasos que no vuelen con el viento. El mar ya aporta la sal: tú aporta la acidez.