Postres

Qué vino tomar con postres (en general)

Hay una sola regla de oro para el vino y el postre, y es innegociable: el vino debe ser al menos tan dulce como el postre. Si el postre es más dulce que el vino, el vino sabrá agrio y amargo. Por eso el Cabernet seco con torta de chocolate es una decepción anunciada.

La cartilla rápida: chocolate negro → Oporto o vinos dulces tintos; postres de frutas → Moscato o Late Harvest; cheesecake y crème brûlée → vinos dulces con cuerpo como Sauternes; helado de vainilla → Pedro Ximénez por encima, de verdad, pruébalo.

Qué vino tomar con postres: la regla de oro

Los vinos que tocan

La mejor opción

Vino Dulce

La regla innegociable: el vino debe ser al menos tan dulce como el postre. Un buen vino dulce es la respuesta universal.

Sírvelo entre 8 y 12 °C

Espumante Dulce / Demi-Sec

Muy buena opción

Un espumante demi-sec es la opción con burbujas para tortas y celebraciones.

CuerpoLiviano
AcidezAlta

Sírvelo entre 6 y 8 °C

¿Quieres afinar más? Prueba el selector con esta comida más la ocasión y el clima: la recomendación cambia (y mejora).