El Aconcagua, bajo el monte más alto de América, es territorio de tintos con sol y carácter: Cabernet Sauvignon y Syrah maduros y estructurados. Sus zonas más altas y frescas (como el interior hacia los Andes) aportan equilibrio y acidez.
El clima: Valle transversal con zonas cálidas de interior y áreas más frescas; días soleados y noches templadas.