El mundo del vino habla un idioma propio que hace sentir a todos los demás como intrusos. Aquí está el diccionario de traducción: lo que dicen, y lo que realmente significa.

Los de la boca

Seco: sin azúcar perceptible. No significa áspero ni amargo.
Ácido / fresco: hace salivar, como morder un limón. En dosis correctas es una virtud, no un defecto.
Tánico: produce esa sensación seca en encías y lengua, como el té cargado.
Cuerpo: cuánto pesa en la boca. Agua = liviano; crema = mucho cuerpo.
Final: cuánto dura el sabor después de tragar. Final largo = el sabor se queda conversando.
Astringente: seco y rugoso en boca. Tanino excesivo o poco maduro.
Equilibrado: ningún componente (ácido, alcohol, dulzor, tanino) domina desagradablemente a los demás.
Redondo: suave, sin aristas. Todo está en su sitio.

Los de la nariz

Frutal: huele/sabe a fruta. La categoría más común y la más fácil de detectar.
Herbal: recuerda a hierbas, hojas, vegetales.
Terroso: tierra, bosque, hongos. Típico de tintos evolucionados.
Con madera: vainilla, tostado, coco, especias: señales de la barrica.
Mineral: descriptor de ciertas sensaciones frescas y "pétreas". No hay piedras disueltas en tu copa: es una metáfora sensorial, no geología.
Complejo: tiene varias capas de aromas y sabores que cambian con el tiempo en copa.

Los de la etiqueta

Reserva: en Chile no tiene definición legal estricta. Sugiere (solo sugiere) algo más de crianza o selección. No es garantía de nada.
Blend / ensamblaje: mezcla de dos o más cepas. No es vino de segunda: muchos grandes vinos del mundo son mezclas.
Cosecha: el año en que se cortaron las uvas. No es el año de embotellado ni una fecha de vencimiento.
Terroir: palabra francesa para "el lugar se siente en el vino": clima, suelo y entorno dejando huella en la copa.
Varietal: vino de una sola cepa (o predominantemente una).

Con estas veinte palabras ya entiendes el 95% de lo que se dice en una mesa con vino. El 5% restante es gente haciendo teatro.