Se llama "punt" (en español, picamo o base ahondada) y es una de las características más mitificadas del mundo del vino. No: no es para estafarte con menos contenido —todas las botellas declaran sus 750 ml reales— y no: su profundidad no indica calidad.
Las razones reales
Resistencia estructural: la forma abovedada distribuye mejor la presión. Esto es crítico en los espumantes, cuyas botellas soportan la presión de las burbujas —por eso su punt es el más profundo de todos.
Tradición del soplado: las botellas artesanales se formaban con una barra que dejaba esa marca en la base. La industria lo conservó porque resultó útil.
Sedimentos y servicio: en tintos de guarda, el anillo del punt ayuda a que los sedimentos se acumulen en el borde y no caigan a la copa al servir. Y permite el agarre clásico del servicio: pulgar en la hendidura, botella inclinada.
Lo que es mito
Que a mayor profundidad, mejor vino. Algunos vinos excelentes tienen base casi plana y algunos vinos mediocres tienen punt de catedral. Es diseño de envase, no certificado de calidad. La próxima vez que alguien mida la calidad con el dedo en la base, ya sabes qué contar.

