Es la comparación de extremos: el Pinot Noir es el tinto más liviano y delicado del podio; el Cabernet Sauvignon, el más estructurado. Elegirlos es elegir filosofía.
La ficha comparativa
| Pinot Noir | Cabernet Sauvignon | |
|---|---|---|
| Cuerpo | Ligero a medio | Alto |
| Taninos | Bajos | Altos |
| Acidez | Alta | Media-alta |
| Aromas | Frutilla, cereza, flores, tierra | Cassis, mora, cedro, tabaco |
| Temperatura ideal | 12–15 °C (frío ligero) | 15–18 °C |
| Territorio ideal | Salmón, pato, pollo, hongos, sushi | Parrilla, cortes grasos, cordero |
Cuándo elegir Pinot Noir
Cuando la comida es delicada o el menú es incierto: es el tinto más versátil que existe, capaz de acompañar desde salmón hasta pollo y hongos. Es también el tinto de las citas, de las tardes frescas y de quien prefiere elegancia a potencia. Y sí: se puede (se debe) servir fresco.
Cuándo elegir Cabernet Sauvignon
Cuando la comida tiene grasa y fuego de por medio: parrilla, cortes veteados, cordero. Su tanino firme y su estructura están hechos para eso. También para regalar con seriedad y para guardar en el tiempo.
El veredicto
¿Cena elegante o menú misterioso? Pinot Noir. ¿Asado o corte graso? Cabernet. Uno se sirve frío y conversa; el otro se sirve fresco y manda. Los dos en el celar es la respuesta de los que entendieron.

