Durante más de un siglo, Chile confundió estos dos en el mismo viñedo: gran parte del "Merlot" chileno era en realidad Carmenère. Se parecen en la parra y comparten suavidad, pero en la copa cuentan historias distintas.

La ficha comparativa

MerlotCarmenère
PerfilRedondo, frutal, amableEspeciado, herbal, redondo
Aromas típicosCiruela, cereza, chocolateFruta negra, especias, pimentón
TaninosSuavesMedios
Territorio idealPastas, pollo, hamburguesa, pizzaComida chilena, cerdo, champiñones

Cuándo elegir Merlot

Cuando buscas máxima amabilidad: es el tinto más fácil de tomar para quien empieza y el más versátil para comidas de media intensidad —lasaña, pollo asado, hamburguesas, pizza. Es también la apuesta segura cuando no conoces los gustos de tus invitados.

Cuándo elegir Carmenère

Cuando quieres la misma redondez pero con más personalidad: las especias y la nota herbal del Carmenère lo hacen más interesante con comida especiada y criolla, y mejor conversación en la mesa. Con pastel de choclo o empanadas no hay discusión: Carmenère.

El veredicto

Merlot es el abrazo; Carmenère es el abrazo con acento. Para suavidad pura, Merlot. Para suavidad con carácter chileno, Carmenère.