Pedro Ximénez

El Pedro Ximénez (PX para los amigos) es menos un vino y más una experiencia: las uvas se dejan secar al sol hasta convertirse casi en pasas antes de prensarse, y el resultado es un vino oscuro, denso y dulce que se vierte como jarabe.

El truco clásico: no lo sirvas CON el helado de vainilla, sírvelo SOBRE el helado. Es de las cosas más buenas que existen.

Cómo reconocerlo

Color café oscuro, textura densa, aromas de pasas, higos, caramelo y café. Dulzor intenso pero con frescura suficiente para no empalagar.

Cuándo elegirlo

Postres de chocolate, helado de vainilla, quesos azules (el contraste dulce-salado es legendario) o simplemente solo, como postre en sí mismo.

Cuándo NO sería mi primera elección

Como vino de comida salada: es un vino de sobremesa y postre, no de plato principal.

Pedro Ximénez en Chile

La cepa existe en registros históricos chilenos, aunque su territorio legendario es Jerez y Montilla-Moriles, en el sur de España.

Un poco de historia

La leyenda cuenta que un soldado llamado Pedro Ximénez trajo la cepa desde el Rin a Andalucía. Lo verificable: en Montilla-Moriles y Jerez llevan siglos convirtiéndola en uno de los vinos dulces más extremos del planeta.

Con qué comidas funciona

helado de vainilla, chocolate, postres, quesos azules

Helado de vainilla · Postres
Pedro Ximénez sobre helado de vainilla: no es un maridaje, es un truco de magia. Viértelo por encima.
Maridaje excelente
Queso azul · Quesos
El Pedro Ximénez también hace magia con el azul.
Muy buena opción